El Hombre Mediocre

11 Marzo 2010

Se dice que el retrato de un Mediocre es de un ser condicionado, débil de carácter, culturalmente vacío, incapaz de vivir las emociones fuertes ni experimentar sensaciones extremas de placer o ira. El mediocre es el individuo carente de ideales y ambiciones que al sumarse con otros de su misma condición forma la masa de mentalidad general, repudiada por los hombres superiores, quienes son imprescindibles para anular la mediocridad humana.

El mediocre es una especie de residuo que no llega de detrito, un ser ignorado por la filosofía y la metafísica, algo de lo que no quieren oír hablar los audaces ni los que buscan prosélitos para integrar vanguardias políticas o culturales.

Es mediocre el delantero que pretende brillar sin anotar goles; los reaccionarios que comparten con los dogmáticos una falta de imaginación congénita y una total ausencia de originalidad; en gastronomía las comidas insípidas, los lugares por los que se pasa y luego no se recuerdan. Mediocres son también los amores tarifados en los que se llega al sexo sin pasar por el beso. La mediocridad no es la vara para medir el talento sino el residuo, no es un espejo sino la imagen reflejada. Mediocre es el adjetivo que más temen los intelectuales.

No obstante los mediocres tienen cualidades. Van al seguro y jamás se aventuran, adoran al poder que los desprecia y aunque elogian en demasía, nunca lo hacen gratuitamente, cuando critican muerden y al disparar tiran a matar.

Asimismo su función es la de formar una espesa capa que cubre todo el espacio entre las personas talentosas y los perdedores. Definitivamente una categoría instalada en la sociedad, una condición a la que nadie aspira y muchos han de resignarse.

Extracto de un libro (A mi punto de vista) muy bueno “El Hombre Mediocre” de José Ingenieros en que habla sobre la naturaleza del hombre tanto del Mediocre, como del Idealista; asi como sus diferentes funciones en la historia de la humanidad, por lo tanto me gustaria recomendarlo lo más posible a aquellos que se sienten atraídos por temas tanto polémicos, como sociales, realmente cambia la forma en que piensas de ti mismo, así como en los demás.

Diario de Gaviota

29 Diciembre 2009

“Diario de Gaviota” de Amelié Nothomb. Una escritora francesa de orígenes belgas que vivió gran parte de su vida en Japón. Creo que con esto algunos se darán cuenta lo de peculiar de su historia, sin hablar de su forma de escribir, sin embargo uno tiene que leer un libro para poder entender a su autor, así como la esencia de la misma obra y pues al ser este mi primer contacto con esta escritora, siento que me ha gustado el como aborda los temas un tanto actuales y con los que uno se siente familiarizado hasta cierto punto.

Sería honesto decir que mas que el echo de que me me haya gustado mucho su forma de escribir, me ha dado curiosidad por saber que temas aborda en otros textos, así como la forma en que lo logra, si puede expresar tanto como en este libro o no, en fin… es por ello que he decidido continuar con otro de sus libros titulado “Ácido sulfúrico”, así que espero para mañana poder dar un punto de vista diferente, un tanto distinto luego de mantener un encuentro mas profundo con pluma tan singular

En fin, hablando del libro que el día de hoy nos atañe, que ha pesar de ser un poco simple, llega a ser bastante realista, y directo a la hora de expresar la necesidad que tenemos de encontrarnos a nosotros mismos, de hallar aquello en lo que somos buenos e intentar explotar tales cualidades, sin embargo la sociedad nos incita a cambiar de identidad bajo ciertas circunstancias.

Bueno, bueno, aquí les dejo una frase que me ha interesado desde la primer momento, por a pesar de ser fría, haber logrado lo que muchos deseamos en algún momento de nuestra vida …

“Decidí matar mis sensaciones. Me bastó con encontrar el conmutador interior y oscilar en el mundo del ni frío ni calor. Fue un suicidio sensorial, el comienzo de una nueva existencia.”

Bye Bye

Tokyo Blues

25 Diciembre 2009

“I once had a girl
Or should I say
She once had me”

Corre el otoño de 1969 y con la melodia de Norwegian woods saliendo de los altavoces del Boeing 747 que acaba de aterrizar en Hamburgo, Watanabe, comienza a sentirse conmovido, como siempre que escucha esta canción….

Esta es a grandes rasgos la introducción que nos presenta Haruki Murakami en su libro Tokyo Blues, Norwegia Woods , un libro donde narra la historia de Watanabe durante sus años de juventud, en que tiene una experiencia que gira entorno a la vida, la muerte, la locura, y como son capaces de enfretarse a estas circunstancias una gama de personajes que a pesar de ser tan diferentes, como sus intereses, vidas y sueños al encontrarse con una bifurcacion en su vida, donde tienen que decidir si seguir viviendo como lo han echo o cambiar desde raíz su pensamiento.

Este ha sido un libro fantástico, del cual ya había oído varios comentarios, sin embargo no había tenido la oportunidad de leer, sino hasta este fin de semana. Realmente me ha encantado, ya que pocos libros pueden llegar a ser tan fáciles de leer a pesar de contar con tantos detalles, supongo que sera por la capacidad de Murakami de utilizar todos y cada uno de estos, no para rellenar hojas, sino para alimentar de forma especial la imaginación de todo lector, y así podernos adentrar a un mundo no muy alejado de la realidad.

Por último, les dejo algunas de las frases que mas me han gustado, la mayoría de ellas pertenecen al personaje de Nagasawa, quien a mi parecer (y contra las opiniones de quienes ya han leído este libro), es alguien muy interesante, así como inteligente por su forma de pensar y actuar, pero sobre todo curiosa forma de ver el mundo donde vive, como un lugar que tal vez sea injusto, tal vez sea malo, pero es un lugar que puede ayudarnos a explotar el potencial de cada uno de los que llegan a entenderlo y aceptarlo, esforzándose por un propósito claro y dejando de quejarse por todo.

“Si leyera lo mismo que los demás terminaría pensando como ellos ¡El mundo esta lleno de Mediocres! A la gente que vale la pena, le daría vergüenza hacer lo que hacen esos”

“Quiero llegar hasta donde pueda, empleando mis fuerzas. Tomando lo que quiero y dejando lo que no. Si meto la pata me detengo y lo reconsidero.”

” No busco que me entiendan los demás. La gente se desvive buscando la comprensión de quienes les rodean, pero yo no, no me importa que otros me entiendan, ya que si una persona entiende a otra, es por que aquél es el momento propicio para que suceda, no porque desee que otros le entiendan.”

Bye Bye